Las cápsulas del tiempo

¡Hola, hola!

En primer lugar, ¡Feliz Navidad!

¿Sabes lo que es una cápsula del tiempo?

Seguro que sí, pero, déjame que te lo recuerde por si acaso.

Una cápsula del tiempo, es un recipiente cerrado herméticamente, construido para guardar mensajes y objetos del presente para ser encontrados por generaciones futuras.

Pues, curiosamente la pasada semana se abrió una de esas cápsulas, que fue enterrada en 1887 en Richmond, la capital de Virginia.

La cápsula, consiste en una caja de plomo, y se encontraba enterrada bajo el pedestal de una estatua ecuestre del general confederado Robert E. Lee.

En su interior se encontraron tres libros, un sobre de tela y una moneda, todo ello en un avanzado estado de deterioro.

Ahora, los expertos deberán analizar la procedencia y la intención que tenían quienes lo depositaron en ese lugar.

Este hallazgo se ha producido debido a la retirada de la estatua de 12 toneladas del general Lee a caballo, llevada a cabo el pasado septiembre con motivo de las protestas raciales que denunciaban el pasado racista del Sur.

Cápsulas del tiempo las hay por todo el planeta, en Estados Unidos están las más conocidas, las llamadas cápsulas Westinghouse, pero la cuestión es:

¿Para qué sirven?

¿Qué utilidad han tenido hasta ahora?

Tal vez, sin ser pensadas para ello, pero con una eficacia asombrosa. Hasta nuestros tiempos han llegado huellas del pasado que han permitido hacernos una idea de las costumbres de nuestros antepasados.

Pompeya quedó arrasada y oculta bajo la ceniza y el material expulsado por el Vesubio en el año 79.

No fué hasta el siglo XVIII cuando se empezó a excavar, recuperando el trazado de la antigua ciudad y los restos que habían quedado preservados bajo la ceniza.

Pinturas en las paredes, restos de comida en las cocinas, información por todas partes, que han permitido a los investigadores reconstruir la vida de aquellas gentes.

Lo mismo pasa con los templos y viviendas recuperadas en Egipto bajo las arenas del desierto que actuaron de cámara de tiempo gigantes para permitir que la humanidad de la actualidad conozca los orígenes de tantos detalles del pasado.

Si quieres dejar tu huella, datos de nuestra vida actual para las generaciones venideras,

te diría que los formatos digitales no van a serte de gran ayuda.

Por qué no, tan solo dejar oculto en algún lugar una carta física o un objeto con la información que quieras legar.

No hace falta que lo encuentren dentro de mil años.

Igual eres tú quien tropieza con tu propio legado dentro de un tiempo.

Tal vez descubras algo que te muestre como pensabas en el pasado.

Sea útil o no, seguro que al menos servirá para esbozar una sonrisa.

PD: No hay que perder de vista que conocer el pasado nos permite comprender el presente y poder imaginar el futuro.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s